Desde principios de siglo y sorteando los obstáculos que suponía la distancia con las ciudades, sus pobladores fueron construyendo las primeras casas y alojamientos que dieron impulso a Miramar. Los avances fueron dificultosos por aquel tiempo, pero el deseo de hacer conocido el paraíso en el que vivían, fue generando un arduo crecimiento. Decenas de calles, hoteles, comercios, iglesias e instituciones públicas se abrieron en aras del progreso.
Miramar brillaba en las costas de una laguna única en el mundo que ya comenzaba a recibir renombre internacional. Pero la naturaleza y el destino impusieron otro obstáculo. Las aguas del descomunal espejo, comenzaron a avanzar lentamente sobre el trazado de las calles y no hubo nada que hacer. 120.000 m2 de pueblo quedaron bajo un mar de agua y fango. Gracias a la perseverancia de su gente, todo fue construido nuevamente.
Hoy, desde cómodas instalaciones, podemos admirar la vegetación que nace en las costas de la laguna y apreciar la increíble variedad de aves que durante cada temporada ocupan diferentes ambientes. Un lugar inigualable para la práctica del ecoturismo, con mas de trescientas especies de aves que se zambullen en las saladas aguas de la laguna en busca de su alimento, presentando un espectáculo digno de ser vivido.
Pero no solo el paisaje y la comodidad son los protagonistas de este paraíso cordobés. Las propiedades de sus aguas son conocidas desde el siglo pasado y actualmente existen una multiplicidad de baños termales con su asistencia médica correspondiente. La consigna es relajarnos en el cálido abrazo de sus termas, asistir a la magia de la naturaleza plasmada en sus aves y paisajes, disfrutar de las cómodas instalaciones de su camping, sus hoteles y casino. Así, de a poco nos iremos adentrando en la magia de su clima, en el saludable ambiente que dio la fuerza a sus pobladores, para que a pesar de todos los obstáculos, sigan de pie, luchando para que el paraíso que los rodea sea disfrutado por todos.
Reserva Provincial Mar Chiquita y Bañados del río Dulce
Córdoba no tiene salida al océano, pero si tiene mar propio. En el noreste de la provincia, se encuentra enclavada en medio de una llanura, la mayor cuenca cerrada de Latinoamérica. Un espejo de agua salada con un extensión de unos 6.000 km2 que es el habitad del 25% de las especies de aves que existen en el país. La planicie sobre la que se asienta, cambia su morfología al paso de los desbordes de los ríos Dulce, Xanaes, Suquia y del avance de la laguna.
Islotes, humedales, ambientes salinos, costas altas y bajas, extensiones de agua que se pierden en un horizonte.
Este área, por su riqueza natural y la biodiversidad que alberga, ha sido declarada reserva natural de la provincia. Entre sus extensiones de monte chaqueño, arbustal salino, pastizales inundables, vegetación de ambientes acuáticos y aguas salobres, se pasea una multiplicidad de especies animales que moran en el lugar. Allí el puma, el gato montés, el zorro gris, los hurones, nutrias y pecaríes habitan en perfecta libertad y equilibrio bajo un cielo surcado por garzas, cigüeñas, águilas negras y los bellísimos cisnes cuello negro. La víbora de la cruz, la cascabel, ampalagua, rana criolla son otras de las especies que alberga este paraíso de quebrachos colorados, algarrobos y chañares.
Esta Reserva integra la Red Hemisférica de Aves Playeras por ser uno de los más el más importante centro de concentración y nidificación de estas aves.Es el sitio de mayor biodiversidad de la Provincia de Córdoba donde conviven más de 300 especies de aves detectadas , entre ellas se destaca el flamenco rosado, del cual se pueden observar aquí las tres especies existentes en Sud América.
Todo ello sumado al majestuoso paisaje que brinda la laguna, y las características propias de los humedales, hacen de esta Reserva un atractivo a nivel nacional e internacional.
Todo allí nos incita a conocer esta espectacular reserva, a recorrer su inmediaciones y sentarnos a disfrutar del mágico atardecer que brindan mil flamencos rosados que bailan sobre el horizonte. Recomendamos hospedarse en los deslumbrantes hoteles de Córdoba.