Simple como su gente, mezcla extraña de reminiscencias coloniales y ciudad moderna, la ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja es un lugar para descubrir.
La Rioja, históricamente enfrento adversidades que la convirtieron en una ciudad de carácter. En las características de esas dificultades y en la capacidad y coraje para superarlas, reside el mayor atractivo histórico de La Ciudad de Todos los Santos de La Nueva Rioja.
Fué fundada en el año 1.592 por Dn. Juan Ramírez de Velazco. En su cuadrícula típicamente colonial, son dignos de destacarse diferentes edificios, resultado de su rica y ancestral historia.
Notables ejemplos son el hoy Museo Histórico y el Museo de La Ciudad. Bellos ejemplos de su arquitectura, que no se agota en ellos, ya que los podemos encontrar también en el Museo Folclórico, el Museo Inca Huasi (Casa del Inca) o el Mercado Artesanal. En el centro de estos paseos se yergue, serena y austera, de sobria belleza, la Iglesia Catedral, Basílica Menor y Santuario de San Nicolás de Bari, conocida ya al entrar a nuestro site.
La misma preside el paseo principal, la plaza 25 de Mayo, compartiendo el espacio público, hoy peatonalizado en buena parte, con la Casa de Gobierno y la sede del Poder Judicial, esquema paradigmático de la cultura española y colonial.
Paisajes naturales en Ciudad de La Rioja - Provincia de La Rioja
Mística, sorprendente y profundamente bella, La Rioja propone un recorrido que no deja afuera nada: desde la naturaleza hasta la cultura y la historia.
Muchas impresiones merecen celebrarse al visitar la infinidad de lugares que nos pueden proporcionar placer visual, al compás del sol que, detrás de los cerros nos marca la tarde para ofrecer un misterio fascinante, para desterrar la melancolía que a veces suelen causar las rutas por lugares que aparentan ser desérticos.
La maravilla está en movimiento en cada paisaje de La Rioja, y su recorrida es un gesto prudente y una espléndida manera de recargar energía, mientras nos atrevemos a visitar paisajes diferentes. La Provincia posee un paisaje en el que se alternan corredores montañosos, valles, bolsones y llanos. Turísticamente está dividida en tres circuitos: el Valle del Bermejo, la Ruta de los Caudillos y el recorrido de Valles y montañas. Este último comprende los departamentos de la Capital (donde se encuentra nuestra ciudad), Sanagasta, Castro Barros, Arauco, Famatina, Chilecito e Independencia. El recorrido turístico comprende las zonas Centro y Noroeste de la provincia donde se aprecia la belleza del paisaje montañoso, quebradas, balnearios naturales y posee un excelente clima.
A tan sólo 30 km. de la capital, nos encontramos, en medio de un valle esplendoroso, tapizado de verde y enmarcado por las Sierras del Velazco, con la Villa Sanagasta, de agradable microclima y aguas muy frescas.
Podemos continuar con la "Costa Riojana", un nombre un tanto exótico que bautiza una serie de pueblos escalonados sobre la vertiente oriental del río Velazco. Por la misma ruta ingresamos a Anillaco, pueblo que luce impecable, esperando los turistas para ofrecerles el mayor núcleo poblacional de la zona, y el de mayor desarrollo comercial. Luego podemos visitar Anjullón, sede de una interesante actividad agrícola y, si realmente deseamos conectarnos con un lugar diferente del noroeste argentino, no podemos privarnos de visitar Santa Cruz, el último pueblo de la "Costa", donde podemos encontrar el castillo de Dionisio Azcorbe. Al llegar, una sensación de calma y un cúmulo de sentimientos logra embarcar, a cualquiera, por unos instantes, en un inimaginable rincón, al cual pocos pueden comprender desde la razón, ya sea por pertenecer a otra cultura, por "lógica" o simplemente por perseguir fines distintos. Se considera uno de los espacios riojanos donde más energía se concentra.
El castillo muestra otra realidad que nos habla del espíritu del hombre, de la fuerza, la energía, el amor, de un Dios. Un Dios que parece por momentos estar encarnado en un anciano con barbas muy largas, y por instantes en un poeta o un simple hombre que no supo o no quiso casarse con las leyes de una sociedad. En todos sus recorridos podemos contar con una red caminera extensa y en perfectas condiciones en cualquier época del año. Tierra de color y de historia, muestra una rara amalgama de montañas y llanuras, con colinas verde-bermejas y hermosos valles de olivares, nogales y viñedos. Cada región, con sus particularidades, nos acerca, en sus campos poblados de algarrobos, mistoles y chañares, la bella perspectiva de sus cerros nevados y sus pueblos centenarios.